Automatización de procesos para empresas
Automatizar no es «poner inteligencia artificial». Es coger una tarea que alguien hace a mano, siempre igual, y que la haga un programa conectado con lo que ya usáis.
Qué se puede automatizar.
Elige una tarea y mira cómo cambia cuando se encadena entera.
Correos que son pedidos
- Llega el correo
- Alguien lo lee
- Lo teclea en el sistema
- Revisa si hay errores
- Confirma al cliente
Cada paso puede tardar, olvidarse o salir con un error de tecleo. Y si alguien está de vacaciones, se para.
Nos cuentas cómo va hoy y te decimos qué parte compensa automatizar.
Lo que solemos encontrarnos
Lo que cumple tres condiciones: se repite, sigue siempre las mismas reglas y los datos están en algún sitio al que un programa pueda llegar. Ejemplos de lo que solemos encontrarnos:
Documentos que entran
Facturas, albaranes o pedidos que llegan por correo y alguien pasa a mano a otro programa. Se leen solos y se registran ordenados.
Informes que se repiten
El resumen de ventas, el parte semanal, el listado para el gestor. Se generan solos, con los datos del día, y se envían a quien tiene que verlos.
Avisos a clientes
Confirmaciones, recordatorios, «tu pedido está listo». Salen en el momento adecuado sin que nadie tenga que acordarse.
Programas que no se hablan
El de ventas y el de contabilidad, la tienda online y el almacén, el formulario de la web y la hoja donde apuntas los contactos. Se conectan para que el dato se escriba una vez.
Comprobaciones
Pedidos sin stock, facturas vencidas, citas sin confirmar. Un programa las revisa y avisa; nadie tiene que repasar listas.
Qué no compensa automatizar
También hay que decirlo: a veces la respuesta es «no». Una tarea que se hace dos veces al mes y cambia cada vez no merece un programa. Un proceso que nadie tiene claro cómo funciona tampoco: primero hay que ordenarlo, y eso es trabajo de personas. Y cuando el arreglo es cambiar una costumbre, no un programa, te lo decimos.
Por eso el primer paso es hablar, y hablar es gratis.
Cómo empezamos
Nos cuentas cómo lo hacéis hoy
Por el chat de la web o por videollamada. Quién lo hace, cada cuánto, con qué programas y dónde se atasca. Sin coste.
Si vemos algo, te proponemos el diagnóstico
Estudiamos el proceso a fondo y te entregamos un informe escrito con qué partes se pueden automatizar, cuáles no compensan, qué haría falta y cuánto costaría cada una. Cuesta 149,99 €, tarda menos de 1 semana y el informe es tuyo: puedes llevártelo a otra empresa si quieres.
Si sigues adelante, lo que pagaste se descuenta del proyecto
No se paga dos veces por el mismo trabajo.
Construimos por partes
Primero lo que más horas ahorra. Lo pruebas con datos reales antes de que sustituya a lo que había.
Qué nos preguntan
Normalmente no. La automatización se construye alrededor de lo que tienes: se conecta a tu correo, a tus hojas de cálculo, a tu programa de facturación. Solo proponemos cambiar algo cuando lo que hay es el problema.
Es el caso más habitual, y es donde más riesgo hay: si esa persona falta, el proceso se para. La primera parte del diagnóstico es precisamente escribir cómo funciona.
Cuando aporta algo real: leer una factura escaneada y sacar los datos, clasificar un correo, resumir un documento. Lo que la IA no decide es cómo funciona tu negocio; eso lo definimos hablando contigo.
Depende de cada parte, y el diagnóstico lo dice por escrito, parte por parte. No damos una cifra antes de estudiarlo porque sería inventarla.
¿Hace falta cambiar los programas que ya usamos?
Normalmente no. La automatización se construye alrededor de lo que tienes: se conecta a tu correo, a tus hojas de cálculo, a tu programa de facturación. Solo proponemos cambiar algo cuando lo que hay es el problema.
¿Qué tarea os come más horas cada semana?
Cuéntanosla por el chat o por el formulario. La primera conversación no cuesta nada, y si no vemos nada que merezca la pena automatizar, te lo decimos igual.
